domingo 7 de febrero de 2010

Eduardo Galeano - Espejos

Epicuro

En su jardín de Atenas, Epicuro hablaba contra los miedos. Contra el miedo a los dioses, a la muerte, al dolor y al fracaso. Es pura vanidad, decía, creer que los dioses se ocupan de nosotros. Desde su inmortalidad, desde su perfección, ellos no nos otorgan premios ni castigos.
Los dioses no son temibles porque nosotros, efímeros, mal hechos, no merecemos nada más que su indiferencia.
Tampoco la muerte es temible, decía. Mientras nosotros somos, ella no es; y cuando ella es, nosotros dejamos de ser.
¿Miedo al dolor? Es el miedo al dolor el que más duele, pero nada hay más placentero que el placer cuando el dolor se va.
¿Y el miedo al fracaso? ¿Qué fracaso? Nada es suficiente para quien lo suficiente es poco, pero ¿qué gloria podría compararse al goce de charlar con los amigos en una tarde de sol? ¿Qué poder puede tanto como la necesidad que nos empuja a amar, a comer, a beber?
Hagamos dichosa, proponía Epicuro, la inevitable mortalidad de la vida.

Derecho Laboral

Rocinante, el corcel de don Quijote, era puro hueso:
—Metafísico estáis.
—Es que no como.
Rocinante rumiaba sus quejas, mientras Sancho Panza alzaba la voz contra la explotación del escudero por el caballero. Él se quejaba del pago que recibía por su mano de obra, no más que palos, hambres, intemperies y promesas, y exigía un salario decoroso en dinero contante y sonante.
A don Quijote le resultaban despreciables esas expresiones de grosero materialismo. Invocando a sus colegas de la caballería andante, el hidalgo caballero sentenciaba:
—Jamás los escuderos estuvieron a salario, sino a merced.
Y prometía que Sancho Panza iba a ser gobernador del primer reino que su amo conquistara, y recibiría título de conde o de marqués.
Pero el plebeyo quería una relación laboral estable y con salario seguro.
Han pasado cuatro siglos. En eso estamos todavía.

Prihibido Ganar Elecciones

Para que la gente trabajara más duro y viviera una vida más moral, la crisis de Wall Street volteó el precio del café y volteó el gobierno civil de El Salvador.
Tomó las riendas del país el general Maximiliano Hernández Martínez, que usaba un péndulo mágico para descubrir el veneno en la sopa y al enemigo en el mapa.
El general llamó a elecciones democráticas, pero el pueblo hizo mal uso de la oportunidad brindada. La mayoría votó al Partido Comunista. El general no tuvo más remedio que anular la votación, y estalló la sublevación popular y estalló a la vez el volcán Izalco, que llevaba muchos años dormido.
Las ametralladoras restablecieron la paz. Miles murieron. Cuántos, no se sabe. Eran peones, eran pobres, eran indios: la economía los llamaba mano de obra y la muerte los llamaba NN.
Al jefe indígena José Feliciano Ama ya lo habían matado varias veces cuando fue colgado de una rama de olivo. Y ahí quedó, meciéndose al viento, para que lo vieran los niños de las escuelas, venidos de todas partes del país para asistir a esa clase de educación cívica.

Dios

En el campo de concentración de Flossenbürg, está preso Dietrich Bonhoeffer.
Los guardias obligan a todos los presos a asistir a la ejecución de tres condenados.
Al lado de Dietrich, alguien susurra:
—Y Dios, ¿dónde está?
Y él, que es teólogo, señala a los ahorcados que se balancean a la luz del amanecer:
—Ahí.

Guerras Voraces

En 1975, el rey de Marruecos invadió la patria saharaui y expulsó a la mayoría de la población.
El Sahara es, ahora, la última colonia del África.
Marruecos le niega el derecho de elegir su destino, y así confiesa que ha robado un país y que no tiene la menor intención de devolverlo.
Los saharauis, los hijos de las nubes, los perseguidores de la lluvia, están condenados a pena de angustia perpetua y de perpetua nostalgia. Las Naciones Unidas les han dado la razón, mil y una veces, pero la independencia es más esquiva que el agua en el desierto. Mil y una veces, también, las Naciones Unidas se han pronunciado contra la usurpación israelí de la patria palestina.
En 1948, la fundación del estado de Israel implicó la expulsión de ochocientos mil palestinos. Los palestinos desalojados se llevaron las llaves sus casas, como habían hecho, siglos antes, los judíos que España echó. Los judíos nunca pudieron volver a España. Los palestinos nunca pudieron volver a Palestina.
Los que se quedaran fueron condenados a vivir humillados en territorios que las continuas invasiones van encogiendo cada día.
Susan Abdallah, palestina, conoce la receta para fabricar un terrorista:
Despójelo de agua y de comida.
Rodee su casa con armas de guerra.
Atáquelo por todos los medios y a todas las horas, especialmente en las noches.
Demuela su casa, arrase su tierra cultivada, mate a sus queridos, especialmente a los niños, o déjelos mutilados.
Felicitaciones: ha creado usted un ejército de hombres-bomba.

jueves 28 de enero de 2010

Der Kuss - Gustav Klimt



Ahhh.. el loco Klimt.
Der Kulturwissenschaftler Jost Hermand hat in seinen Studien zur Jahrhundertwende (des 19. zum 20. Jahrhundert) die Grundidee des Motivs dergestalt beschrieben, dass sich die Kostbarkeit und der glanzvolle Schein, der von dem Gold ausgeht, auf das Engste mit dem Inhalt des Bildes verbindet und die beiden ineinander versunkenen Menschen in einer goldenen Aura entrückt, vereinigt und von der Umwelt abgeschieden werden.

domingo 10 de enero de 2010

José Saramago - Ensayo sobre la Ceguera

"Pero también es cierto, si eso le sirve de consuelo, que si antes de cada acción pudiésemos prever todas sus consecuencias, nos pusiésemos a pensar en ellas seriamente, primero en las consecuencias inmediatas, después, las probables, más tarde las posibles, luego las imaginables, no llegaríamos siquiera a movernos de donde el primer pensamiento nos hubiera hecho detenernos".

"No me diga que nos vamos a quedar aquí para siempre, se lamentó el primer ciego, Para siempre, no, para siempre es siempre demasiado tiempo."


"Daremos todos y lo daremos todo, dijo el médico, Y quien no tenga nada que dar, preguntó el dependiente de farmacia, Ése sí, comerá de lo que los otros le den, es justamente lo que alguien dijo, de cada uno según sus posibilidades, a cada uno según sus necesidades".

"Cuerno consentidor es dos veces cuerno".

"Tenía sangre en las manos y en la ropa, y súbitamente el cuerpo agotado le dijo que estaba vieja, Vieja y asesina, pensó, pero sabía que si fuese necesario volvería a matar, Y cuándo es necesario matar, se preguntó a sí misma mientras se dirigía hacia el zaguán, y a sí misma se respondió, Cuando está muerto lo que aún está vivo".


"No supimos resistir como deberíamos cuando vinieron con las primeras exigencias, Pues no, tuvimos miedo, y el miedo no siempre es buen consejero".


"pero cuando aprieta la barriga, cuando el cuerpo se nos desmanda de dolor y de angustias es cuando se ve el animal que somos".


"Yo también te veo guapa, y nunca he soñado contigo, dijo la mujer del primer ciego, Eso viene a demostrar que la ceguera es la providencia de los feos".

"Quieres que te diga lo que estoy pensando, Dime, Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos, Cieg
os que ven, Ciegos que, viendo, no ven".



martes 22 de diciembre de 2009

José Saramago - Ensayo sobre la lucidez.

"Desgraciadamente, la experiencia también nos ha enseñado que hasta las más perfectas y acabadas ideas pueden fracasar cuando llega la hora de su ejecución, tanto por vacilaciones de última hora, como por desajuste entre lo que se esperaba y lo que realmente se obtuvo, o porque se deja escapar el dominio de la situación en un momento critico, 0 por una lista de mil otras razones posibles que no merece la pena desmenuzar ni aqui tendriamos tiempo de examinar, por todo esto se hace indispensable tener siempre preparada y pronta para ser aplicada una idea alternativa, o complementaria de la anterior, que impida, como podria ocurrir en este caso, la aparición de un vacio de poder, o lo que es peor, el poder en la calle, de desastrosas consecuencias".






"Que no lo oiga el diablo, señor ministro, El diablo tiene tan buen oído que no necesita que se le digan las cosas en voz alta, Entonces que dios nos valga, No vale la pena, ése es sordo de nacimiento".



"Al agente lo peor que le podría suceder seria que apareciera el viejo de la venda negra, no tanto por lo que pueden estar pensando, seguir a una mujer joven es evidentemente más atractivo que ir detrás de un viejo, sino porque estos tipos que tienen un solo ojo ven el doble, no tienen otro que los distraiga o se empeñe en ver otra cosa, algo parecido ya hablamos dicho antes, pero las verdades hay que repetirlas muchas veces para que no caigan, pobres de ellas, en el olvido".


domingo 20 de diciembre de 2009

Pablo Neruda- 20 poemas de amor y una canción desesperada.

ME GUSTA CUANDO CALLAS.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


PUEDO ESCBRIBIR LOS VERSOS

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

lunes 7 de diciembre de 2009

John Stuart Mill- 1867

"Las ramas de la política o de las leyes de la vida social en las que existe un conjunto de hechos suficientemente trabajados y estudiados metódicamente para construir el comienzo de una ciencia deben enseñarse ex profeso. Entre las principales se encuentra la Economía Política, las fuentes y las condiciones de la riqueza y la prosperidad material de diversos colectivos humanos….
Las mismas personas que menosprecian la Lógica generalmente advertirán al lector contra la Economía Política. Es insensible, le dirán. Reconoce los hechos más desagradables. Por mi parte, lo más insensible que conozco es la ley de la gravedad: Rompe el cuello de la persona más buena y más afable sin escrúpulos, si éste se olvida por un momento de no tener cuidado. El viento y las olas también son muy insensibles ¿Aconsejaría a los que van al mar que no tuvieran en cuenta el viento y las olas o, por el contrario, que los utilizaran y encontraran la forma de guardarse de sus peligros? Mi consejo es que estudie a los grandes autores de la economía política y se aferrafirmemente a lo que encuentre de verdad en ellos; y esté seguro de que si usted no es ya egoísta o despiadado, la economía política no hará que lo sea".


Extraido de :
Mankin, Gregory. Macroeconomía. Tercera Edición. Editorial Antoni Bosch. Barcelona.

martes 1 de diciembre de 2009

Pedro Guerra - Las Hijas de Eva

Hogar - Pedro Guerra

¿Qué hacer cuando el hogar no es la morada
donde me encuentro a salvo del dolor?
¿Qué hacer cuando no sé dónde esconderme
y el tiempo nunca juega a mi favor?
¿Qué hacer cuando el amor golpea y deja marca?

¿Qué hacer cuando no puedo separarme
de aquello que me hiere y me hace mal?
¿Qué hacer cuando me acosa y me persigue
y tengo miedo de la oscuridad?
¿Qué hacer cuando el amor
ya no es amor ni es amor ni es nada?
Y cada vez más sola,
más triste y más atrapada.
Y cada vez más débil,
más al borde de la nada.

¿Qué hacer cuando el hogar es el infierno
donde se quema todo lo que soy?
¿Qué hacer cuando he perdido la confianza
rompiéndose en pedazos la razón?
¿Qué hacer cuando el amor golpea y deja marca?

¿Qué hacer cuando la luna ya no alumbra
la senda que nos lleva a la verdad?
¿Qué hacer cuando no hay nadie que me cuide
y todo lo que tengo es soledad?
¿Qué hacer cuando el amor
ya no es amor ni es amor ni es nada?

Y cada vez más sola,
más triste y más atrapada.
Y cada vez más débil,
más al borde de la nada.



Tal vez una canción.

En ninguna de las tres religiones que constituyen la base de nuestra cultura mediterránea y buena parte de la cultura occidental occidental -la católica, la musulmana y la judía- se concede a la mujer la equidad que exige la Declaración de los Derechos Humanos . En las tres religiones la mujer está sometida al hombre, en las tres la mujer no tiene voz, en las tres la mujer no tiene voz, ni se oyen sus quejas ni sus lamentos, ni se castiga a quien la agrede , porque en las tres se considera un ser inferior. ¿Por qué si no, ninguna de las tres acepta que la mujer sea ministro de su dios? De ahí que aunque sea abominable el comportamiento brutal de tantos hombres y desoladora la aquiescencia de ciertas de ciertas mujeres, lo verdaderamente lacerante, lo ominoso, es el machismo que impera en nuestra cultura, desde sus orígenes gracias al poder moral, económico y trascendental que se arrogaron esas religiones y que, a, aún hoy tienen o pretenden tener, esgrimiendo razones morales para defender la sumisión, el silencio, el sufrimiento de la mujer en aras de una estructura familiar y económica,y de un orden social piramidal, que sea por eso mismo controlable e inamovible. Ni el progreso, ni la riqueza, ni las leyes, ni los gobiernos democráticos logran acabar con esa lacra social que provoca cada año en España más víctimas que el terrorismo.

Quizás no pueden. O no saben. O no están interesados: el poder también emana de la cultura y la cultura, ya lo hemos dicho, es profundamente machista.

¿Cómo luchar pues, nosotros, ciudadanos que no tenemos poder de decisión en el destino de la sociedad, contra cuatro mil años de religión y cultura excluyente y cruel con la mujer?

Tal vez lo más fácil, lo que tenemos más a mano, sea tomar conciencia del dolor, la angustia, la soledad y la muerte que provoca la misoginia latente en nuestra cultura de la que casi ningún estamento social, ningún individuo, está exento. Tal vez no haya más remedio que echar mano y difundir un conocimiento no científico sino poético del problema, que consiga destruir el germen de esta infamia histórica y social tan arcaica. Pero frente a tanto poder y tanta iniquidad, lo más probable es que el único camino para una solución verdadera esté en un poema, una música, una canción.

(Texto especialmente escrito y cedido por Rosa Regás para este disco)