miércoles 14 de septiembre de 2011

La Metamorfosis - Franz Kafka

Le gustaba sobre todo quedarse colgado del techo; era algo completamente distinto a estar echado en el suelo; se respiraba con más libertad; una ligera vibración agitaba su cuerpo; y embargado por la felicidad de estar colgado allí arriba, para su sorpresa, se desprendió, callendo contra el suelo.